Palacio Mental

    Siempre estoy preparada para todas las posibles situaciones, puedo imaginarme todo tipo de resultados a partir de mis decisiones.
    Ansiedad. Hace tiempo que vengo teniendo problemas con una amiga. Lo sé, hay algo en mí que me pide que tome una decisión, así que me siento en mi cama y enciendo la televisión, el volumen a cero. Los movimientos me relajan, pero el sonido me distrae. Me quedo mirando. Sé que estoy mirando la televisión, pero mis ojos no captan nada, noto los movimientos, pero no comprendo qué está sucediendo. Aunque esté con los ojos abiertos, no veo nada, estoy más bien imaginando, sobreponiendo en la realidad un espacio imaginario. Luce como mi habitación, pero suele tener otros objetos, otros muebles, a veces aparecen personas, otras veces se reproducen situaciones que yo viví o que podría vivir.
    Fuimos amigas durante dos años. Recuerdos. Conozco todos sus detalles, conozco su aspecto, su altura, la simetría de su rostro y la falta de ésta, sus colores, su manera de vestir, sus gestos y su voz. Mi habitación se llena de mesas cuadradas, encima de ellas hay marcos con fotos, momentos que ya viví. Ella entra por la puerta en silencio y me mira fijamente, sus ojos me transmiten buenos recuerdos, pero la indiferencia de su expresión me recuerda el por qué nos estamos mirando ahora mismo. Me pongo a acomodar las fotos mientras ella me sigue con sus orbes de color marrón, separo los momentos según las emociones que me generan.
    Alegría. Quise recordar por un momento los buenos tiempos. Antes hablábamos, eras como mi hermana.
    Miedos. Me pregunto si de verdad era tan importante para vos como vos para mí.
    Consuelo. Después me hacías sentir que nadie me entendía tanto como vos.
    “Recuerdos, alegría, miedos, consuelo”, comienzo a hablarle a ella, aunque en realidad hablaba sola. “Buenos momentos, malos momentos. Todo era parte de una buena relación. Ahora, todo me causa… ansiedad”.
    Estoy sola en mi habitación, las mesas están vacías. Ya no hablo. Ya no hablamos. Sé perfectamente que ahora somos desconocidas y la razón de ello, pero aun así siento la necesidad de preguntarte por qué. Miro hacia los movimientos en la televisión, las mesas ya no están. Tengo que cortar esta ansiedad.

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